Boletín Ecológico Nicaragua

Río Olama; Testigo del antiguo vulcanismo fragmentado por el agua.

Fotos y textos: David Quintana –  Pequeños cañones inundados por corrientes de agua cristalinas, piedras blanquecinas producto de una actividad sísmica que emergió este valle hace unos 25 millones de años. El accidentado y gótico Rio Olama, una joya natural que sirve de límite entre Boaco y Matagalpa.

Solamente observando y bañándose en estas aguas cristalinas, puede el hombre apreciar lo que significa los versículos del libro santo de la humanidad. Esta tierra que emergió por un acoplamiento milagroso de la tierra y el agua para después dispersarse, pobló de rocas y pequeños cañones bañados por gélidas aguas, cobijadas por lianas que cuelgan de frondoso arboles de cedro, caoba, ceibas y genizaros.

“Si te metes al fondo de este rio, encontraras pequeños caracoles de agua; son fósiles que antes la gente le llamaban tierra azul que se hayan también incrustados en estos sedimentos”. Explica el científico e historiador Jaime Incer Barquero, quien asegura que el rio nace en medio de un valle llamado “Cumaica”, y continúa aguas abajo hasta desembocar en el famoso Río Grande de Matagalpa.

Hace aproximadamente 25 millones de años, no existía El Pacífico, era un solo mar y sus olas llegaba donde hoy es Teustepe, El Sauce  y Limay,  luego el fondo del océano se levantó e hizo una plataforma que se rajó, dando origen a los volcanes que de inmediato empezaron a hacer erupción, pero las aguas antiguas se empozaron en las partes hundidas de esta plataforma, formando los lagos. Precisamente el Valle de Olama, fue un lago que con el paso del tiempo, se secó y sus rocas llamadas brechas (material volcánico) que estaban en el fondo marino, se consolidaron, quedando solamente el río que conocemos a la fecha. Ello explica el por qué las rocas y geografía accidentada de esta zona, que en resumen personifica el antiguo vulcanismo que levantó la tierra y se fragmentó con el agua.

El Olama es fácil de recorrer.  A la altura del kilómetro 136 sobre la carretera Boaco y Muymuy (escrito correctamente en lengua sumus o mayangnas Muymuy), se puede localizar un enorme puente, donde fácilmente puedes acceder. Al bajar encontrarás algunos lugareños haciendo uso doméstico de las aguas del Olama. Recorrerlo es fácil si lo haces con el calzado adecuado, cuidando no resbalar al caminar sobre las rocas blancas, y apreciar la caída de las aguas en pozas hechas naturalmente con el paso del tiempo. En el sitio no solo las coloridas aves de todas las especies podrás observar, sino también la flora autóctona y enormes árboles de siglos de años.

Las nutrias son mamíferos del orden Carnívora y la familia Mustelidae, tienen hábitos territoriales y la mayor parte del año viven de manera solitaria, exceptuando la época de apareamiento, cerca de ríos de origen volcánicos. Se alimentan de peces, crustáceos, anfibios, insectos, aves y algunos mamíferos pequeños.

“El Olama es una afluente importante del río Grande de Matagalpa, un sitio de muchas nutrias o perros de aguas, es límite de Matagalpa y Boaco”. Concluye Incer Barquero.

Posted by on Feb 11 2018. Filed under Noticias, Reportajes Verdes. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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