Boletín Ecológico Nicaragua

¿Aletas de Tortuga Carey, en menú de Bares y Restaurantes de Managua? 

 Investigacion aletas

Más de 500 tortugas son sacrificadas y vendidas cada mes en El Caribe Nicaragüense para suplir una cultura nefasta, que a la luz de la prohibición, traslada el comercio ilegal a los restaurantes de Managua.  

POR: DAVID QUINTANA – Abril 2017 – ¿Cultura? Totalmente mentira, puesto que el plato no define las raíces de todo un pueblo, además el delito de comercializar, promover o comprar producto proveniente de aleteo -sea este de tiburón o tortuga – es prohibido en Nicaragua, no obstante al menos seis restaurantes  capitalinos se ofrecen este plato como atractivo cultural.

En Nicaragua, el  aprovechamiento de la carne de tortuga, solo es permitida para consumo de las comunidades misquitas que viven en la Región Autónoma Norte, ya que es la única proveedora de proteínas y forma parte de la dieta histórica de las comunidades Misquitas desde siglos, desde antes del descubrimiento de la costa nicaragüense por el navegante Cristóbal Colon.

Sara María Villalta es administradora del restaurante “La Comida de Don Tito, ubicado en el kilómetro 17 Carretera a Ticuantepe, expresa que en la preparación del rondown no usa aletas de tortuga sino pescado de la especie pargo rojo y curvina.  “Yo hago rondówn y jamás en la historia de este restaurante se ha comercializado con aletas o nada de tortugas, pues estamos claro de la conservación y yo particularmente de pescado”, aseguró. Lo cierto que estas declaraciones se contradicen con una foto que está posteada en el facebook de este restaurante, y donde se cita “rico rondown con aleta de tortuga”.

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Esta tortuga espera ser destazada en un mercado de Puerto Cabezas. Las autoridades siguen regulando pero la comercializaciòn es imparable.

Para Jaime Incer Barquero, asesor para Asuntos Medioambientales del Gobierno de Nicaragua, la comercialización de la carne de tortuga para otros fines debe estar prohibida, tratándose de una especie en peligro de extinción y que está en la Lista Internacional de Especies en Peligro. (CITES).

“Los miskitos practican esta caza para su sobrevivencia y no para fines comerciales, por ello esta actividad es para el consumo de familias Miskitas y no debe ser objeto de comercio y mucho menos de exportación”, aseveró.

Visitamos el restaurante Morena Bofana, ubicado cerca de Bello Horizonte, pedimos hablar con la propietaria llamada “Morena Bafana”, nos recibió, al parecer pareja de ésta. Este primeramente amablemente nos explica que es comida cultural y en un claro desconocimiento de la ley, cuestiona que han consumido carne de tortuga pues según èl, es algo cultural. “Yo uso carne de tortuga y aleta porque en Tasbapauni y Laguna de Perlas es legal”, Revela un tanto molesto.

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¿Sabe usted que está frente a una multa millonaria, pues está prohibido comercializar aletas de tortuga y tiburón a nivel nacional?  – No le voy a contestar – gesticula enojado. Le pido por favor no divulgar esto pues no prefiero que platique con mi esposa”. Solicita.

Efectivamente, dejamos nuestro número de celular, y tras tres horas recibimos una llamada del numero convencional 22497918, era la señora Morena Bofana, quien en un tono molesta dijo que ella no vendía y que si aparecía en el Facebook no era cosa de ella.

“Yo no vendo nada y ni hago esas publicaciones de M… en Facebook”, expresó.  A su vez dijo que ella no tenía marido y que el hombre  que nos dio las primeras versiones nada tiene que ver con ella. Sin embargo el caribeño, que no quiso brindar su nombre, a su vez repetía que es normal el consumo y se trata de algo cultural. Este periodista le preguntó porque negaba que vendía al público rondown a base de aleta si en su sitio de Facebook, aparecían clientes mofándose del consumo de aleta. No obtuvimos respuesta.

¿Qué dicen los estudios?

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Esta foto fue subida por “inocencia” dijo la gerente del restaurante La Cocina de Don Tito, en Ticuantepe.

Estudios realizados por expertos resaltan que “La Tortuga Carey es una especie en peligro catastrófico de extinción puesto que la población es baja. “Prácticamente el 90 por ciento de los consumidores de tortuga son conscientes del peligro de extinción que corre esta especie pero por tradición, gusto y falta de educación ambiental, no dejan esta práctica”, informa el documento ecologista.

En Puerto Cabezas, sitio donde se comercializa la tortuga que proviene de Cayos Miskitos, el proceso empieza con un pescador que llega de sus faenas diarias. De hecho, éstos son más que el primer eslabón de la cadena; les siguen los conductores que sirven de intermediarios y llevan las tortugas hasta Managua vía río Escondido u por carretera, donde una vez puesto en la capital, los dueños de “restaurantes” y consumidores, dan fin a la cadena. “Se puede vender hasta 500 tortugas a diario, lo que significan unas 500 al mes”, revela un pescador entrevistado pero que no quiso dar su nombre. “Los estudiosos del tema lo saben”. Detalla.

Y es que el hecho que en restaurantes capitalinos se esté vendiendo aletas de tortuga, a pesar del costo que tiene (unos 100 córdobas la libra) cada vez es más alto, puesto que se consume en todos los estratos sociales por ser un plato especialmente apetecido. “¡Es más rica que la langosta!”, aseguró un cliente que salía de un restaurante de maricos en Bello Horizonte.

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En esta fotografía colgada en facebook se puede apreciar claramente la carne de aleta de tortuga.

Definitivamente el problema es más mayúsculo por encima de cualquier otro, pues se debe considerar el asunto de la desaparición de la especie como una afectación con resultados peligrosos para la seguridad alimentaria de miles de Nicaragüenses, y que de acuerdo a Fabio Buitrago, un experto que ha llevado sus luchas ecológicas a la defensa de la aleta de tiburón en el pacifico de Nicaragua, será pronto. “Ya no habrá tortugas marinas dentro de diez años. Sin embargo, su supervivencia es vital para el ecosistema. Éste funciona como un engranaje: si un elemento falta, todo lo demás se altera”, explica.

Y es que la tortuga en toda su expresión regresa de su largo viaje, a desovar en la misma playa sea esta Pacifico o caribeña, trae consigo una cantidad de substancias orgánicas cruciales para el buen desarrollo de los ambientes. Otro punto: las tortugas son de los pocos animales marinos que comen medusas; el día que desaparezcan, no será tan agradable disfrutar de ambas playas. Cuentan los expertos.

Pero, “¿Cómo le podemos decir a una señora que lleva 20 años vendiendo tortuga en un mercado del Caribe que lo deje de hacer?”. Para Fabio Buitrago hay cosas que son prioritarias y otras formas de sobrevivir.  Hay que cambiar de hábitos queramos o no. Esto es un problema muy serio que causará serios aprietos en toda la cadena productiva del mar.”, Asegura.

Un restaurante con “mea culpa” 

Washigton Hodgson, es propietario del restaurante Bombulé, ubicado de los semáforos de la Róbelo,  seis cuadras al lago una  y media calle arriba. Hodgson reconoció que consume con su familia rondówn a base de aletas de Tiburón, pero que éste proviene de la carne que trae su familia pues es algo normal en la costa, pero que para el público solo prepara con pescado u carne de res.

“Tengo hasta rótulos de conservación de Tortuga en las paredes del bar, pues estoy claro que es una emergencia resguardar esta especie”. Dice. Según el propietario si está prohibido, hay que multar a los osados, pues està claro que al matar la tortuga, otras especies se afectan.

“Definitivamente tengo prohibido vender al público aletas. No se hace. Quizás antes pero ahora explico a los clientes que solo con pescado y carne. Además los clientes del pacífico de Nicaragua  consumen poco, pues es un hábito costeño”. Sostiene. Agrega que los recursos marinos deben verse con ojos de sostenibilidad, pues cuando hay escazes de marisco los precios se elevan.

“El consumo sostenible es la voz que hace eco en este restaurante. No queremos acabar con lo que nos hace feliz hacer, servir a nuestros clientes mariscos siempre”, pero el crimen de matar a una especie para que yo sobreviva, no me lo llevo a mi conciencia. Reflexiona Hogdson.

Posted by on Apr 1 2017. Filed under Noticias, Reportajes Verdes. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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